Revista mexicana sobre la Naturaleza y la cultura rodeada por ella.


“La naturaleza por sí misma es sublime y elocuente.”
— Alexander von Humboldt


Encuéntranos aquí:
︎ Email
︎ Instagram
︎ Twitter
LA ANATOMÍA DE UN ÁRBOL


Los árboles son un componente muy importante de cualquier entorno natural. Cumplen muchas funciones vitales para el buen funcionamiento del ecosistema y además han sido clave en el desarrollo de la humanidad. Los árboles son elemento base de cualquier paisaje, son parte de nuestra cosmovisión y mitologías, fuente de inspiración. Como sociedad también hemos sabido aprovechar sus flores y frutos, su poder medicinal, la madera de sus troncos e inclusive su sombra como refugio del sol.

Un árbol es una planta conformada por tres partes principales, raíz, tronco y copa. La raíz que le da anclaje a la superficie y le permite absorber agua y minerales del suelo. El tallo es leñoso y dentro de él se protege al sistema vascular de la planta, los canales por donde circula el agua y los nutrientes del suelo se llaman Xilema y Floema, y recorren de la raíz a la punta de las hojas. A medida que un árbol se va desarrollando, produce ramas secundarias que parten del tronco y forman una copa en la altura que se diferencía bien del tallo principal. En las ramas que forman las copas, es donde nacen las hojas, que son quienes pueden hacer fotosíntesis.

Las hojas se disponen de manera que todas puedan maximizar la captura de luz solar y es dentro de cada hoja, que se realiza la fotosíntesis. Este proceso es la forma de las plantas de alimentarse y de fabricar sus tejidos. Las plantas no comen ni están hechas de los minerales del suelo. Lo que hacen, es usar la energía del sol y el agua que absorben las raíces, para capturar el carbono del aire e irlo transformando en su propio tejido. Por eso los árboles se consideran reservorios de carbono y son clave para mitigar el calentamiento global. Literalmente, atrapan los gases de efecto invernadero y los transforman en su propia materia. Además, como producto metabólico de este proceso, liberan oxígeno y vapor de agua.

Los árboles son los seres vivos que pueden vivir más años, las sequoias son la especie más longeva y llegan a vivir hasta 3000 años. Algunas especies, como los pinos, son coníferas, ya que se reproducen con conos (piñas), aunque la mayoría de los árboles en la actualidad se reproduce por medio de flores y frutos.

Los árboles cumplen funciones muy importantes en el ecosistema, y aunque todos tenemos la noción de que nos brindan aire respirable, también dan estabilidad al suelo y previenen la erosión y permiten la filtración del agua al subsuelo para recargar los mantos acuíferos. También son refugio y hogar de muchas especies más que habitan en su corteza, anidan en sus ramas o raíces.